6/2/11

Los malos datos de EDUCACION reabren el debate sobre el cheque escolar

Fuente:  El Imparcial

Que es el Cheque escolar?

Es un sistema de financiación de la enseñanza. Consiste en que el dinero que todos pagamos de nuestros impuestos para financiar la Educación, en lugar de ir al centro de enseñanza que elige el poder público, va destinado al que deciden los padres de los alumnos.

Es decir, los padres tienen libertad de elección y una vez que han elegido el centro que consideran que es el mejor para la educación de sus hijos, automáticamente ese centro recibiría una cantidad equivalente al coste de la educación en un centro público.

¿Qué ventajas tiene?
El cheque escolar favorece la calidad, la libertad y la responsabilidad. Se ha demostrado que con la implantación del cheque escolar se amplía la libertad de elección de los padres. Es decir, son ellos los que deciden la educación que quieren para sus hijos, por lo que también se les devuelve la responsabilidad de la educación de los menores.

A la vez, al existir una cierta competencia entre los centros, éstos tienen un motivo para esforzarse y ser mejores, de tal forma que lo peores serán los que los padres no elijan e irán desapareciendo. Y al revés, los mejores serán los más demandados y se multiplicarán. Se da así una especie de selección natural, puesto que los padres elegirán siempre el mejor colegio para sus hijos.

Además, el cheque escolar trata a todos los padres por igual, al que está parado o al que tiene una renta alta. Amplía la libertad de elección de todos los padres, no sólo la de los que tienen rentas superiores a la media que, probablemente, podrán elegir el colegio que quieran sin ningún tipo de preocupación.

Manifestación contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Foto: HazteOir.org¿Qué inconvenientes o problemas puede presentar este sistema?
El único inconveniente que veo para la aplicación del sistema del cheque escolar es para las administraciones y para los poderes públicos, que siempre tienen la tentación de querer inmiscuirse en la vida de los ciudadanos. Este modelo evitaría que pudieran reglamentar todo lo que estamos sufriendo ahora.

Los poderes públicos en España determinan a qué hora se come en un colegio, a qué hora se sale, qué contenidos se enseñan y cuánto tiempo debe durar cada asignatura. Para salirse de la norma tan sólo un poco tienen que pedir permiso. Esto es absurdo porque deberían ser los padres los que decidieran todas estas cosas y, por supuesto, los contenidos.

Pero esto supondría un gran cambio…
Efectivamente, este sería el gran cambio, porque actualmente tenemos asignaturas adoctrinantes como Educación para la Ciudadanía o como en determinadas comunidades autónomas, donde se estudia una historia distinta que no es la real.

Ante esto los padres se encuentran indefensos. Con el sistema del cheque escolar, si el colegio da una asignatura o no, si enseña en una lengua o en otra sería decisión de los padres y se acabaría todo el debate partidista.

Pero como digo, no hay grandes inconvenientes con el cheque escolar, salvo el de que los poderes públicos no pueden inmiscuirse en algo que no les atañe que es la educación de nuestros hijos.

¿Cómo funciona?
Podría haber dos modalidades de aplicación del sistema de cheque escolar. Por un lado tenemos un sistema de cheque escolar que sería absolutamente libre: aquel en el que los padres pueden elegir el colegio y éste recibiría el equivalente al coste de una plaza pública.

Por otra parte, estaría un modelo, que se podría llamar restringido, al que sólo podrían acogerse los colegios que tuvieran un baremo de coste superior a una plaza pública (coste más elevado, pero sin ser de élite).

Manifestación por la libertad de ensañanza. Foto: HazteOir.org¿En qué países y con qué resultado se está utilizando este modelo?
El informe PISA señala que los países escandinavos son los que mejores resultados obtienen en sus sistemas educativos. Sobre todo el finlandés y el sueco han aplicado en los últimos tiempos un sistema que si no es el del cheque escolar puro, sí se basa en muchos de sus principios: los padres eligen el colegio al que quieren que vayan sus hijos y, automáticamente, este centro es financiado con fondos públicos.

Además, en Finlandia el Gobierno ha autorizado a los colegios a que puedan ofrecer a los padres diversos sistemas pedagógicos, distintos currículums (unos ofrecen más música, otros más ciencias…), de tal forma que ellos ofertan, esforzándose en dar calidad, y los padres eligen.

En EEUU se está haciendo con enfoques parciales especialmente pensados para las clases más necesitadas. Se ha comprobado que al poder elegir se han evitado los guetos (ir a una escuela estatal implica ir al colegio más cercano, algo que genera un gueto). Se ha comprobado que cuando a un padre con rentas bajas se le ha dado la posibilidad de mandar a sus hijos a colegios con chicos de padres de rentas más altas, el rendimiento ha aumentado.

También en Australia y en el norte de Italia se han puesto en funcionamiento modelos con estos principios de libertad y de financiación y los resultados han sido extraordinarios.

Y si es tan efectivo, ¿por qué no tiene cabida este modelo en España?
Falta voluntad política por parte de los partidos, especialmente del que nos Gobierna ahora, de dar libertad a los padres. Hemos visto como todas las reformas educativas que ha hecho este Gobierno van en sentido contrario: trata de imponer currículums obligatorios con asignaturas adoctrinantes, trata de establecer hasta el más mínimo detalle qué es lo que deben pensar y cómo deben actuar nuestros hijos.

Cuando uno es enemigo de la libertad y cuando lo único que tiene en mente es un proyecto ideológico, lo quiere llevar a cabo y precisamente a través de la Educación es como se trata de inmiscuir en la conciencia de los niños, que serán las generaciones futuras.

Los partidos que no tienen ese carácter tan extremo y que podían ser un poco más favorables a la libertad no se han atrevido a hacer estas reformas y cuando se trató de hacer un intento con la Ley de Calidad que llevó a cabo el PP en la última etapa de José María Aznar, sabemos que el PSOE, al llegar al poder, no tuvo recato en eliminarla, además mediante un decreto ley.

Niños entrando a clase. Foto: Efe¿Y antes?
Anteriormente, en los años ochenta, el ministro de Educación con Adolfo Suárez, José Manuel Otero Novas, intentó llevar un proyecto de ley en este sentido, pero era una época turbulenta y con el cambio de Gobierno se retiró.

Más recientemente, en la Comunidad de Madrid, a través de deducciones fiscales, Esperanza Aguirre ha intentado establecer algún principio parecido al del cheque escolar, pero no llega a lo que sería el sistema puro del que estamos hablando.

Y ahora, ¿existe debate sobre la necesidad de un sistema como el del cheque escolar?
Actualmente cada vez hay más voces que defienden el sistema del cheque escolar porque es un sistema que cualquiera que lo conoce ve que es perfectamente lógico, que funciona, que tiene su razón de ser y, sobre todo, que devuelve el protagonismo a los padres, que son los que no deberían haberlo perdido. Pero es que además también favorece a los centros porque no tendrán que negociar con la administración de turno si les concierta o no.

Hay ya muchas asociaciones de padres que irían por esta línea, como CONCAPA o plataformas de objetores como Madrid Educa en Libertad o a los "home schoolers" (educación en casa), que, ampliándolo a su peculiar tipo de formación, también son partidarios del cheque escolar.

También hay asociaciones de centros educativos que ven con buenos ojos este sistema, como es el caso de ACADE, la asociación que reúne al mayor número de colegios privados en España. Igualmente el CEU y otras universidades lo han defendido para la educación universitaria. Del mismo modo, varias formaciones políticas han empezado ya a reflexionar sobre este modelo. Además, la Fundación FAES, distintas universidades y dentro del ámbito científico se han hecho ya varios estudios favorables donde empiezan a aparecer propuestas concretas.


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